BANGLADESH
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BANGLADESH I 
  

  BANGLADESH II


  

Llegada:  jueves 19 de febrero de 2004        -        Salida:  sábado 28 de febrero de 2004 


DISTANCIA:
desde Madrid hasta Haridaspur/Benapole, frontera entre India y Bangladesh, 30.756 kms recorridos en 141 días de viaje.

RECORRIDO en Bangladesh: Benapole (frontera con India), Dhaka, Bogra, Rangpur, Chilahati, Bhurungamari (frontera norte con India). Total: 983 kms recorridos en los 9 días que permanecimos en Bangladesh.


  CRONICAS DESDE BANGLADESH

Viernes 20-02-04  2350 hs. Desde Dhaka
Ayer jueves finalmente dejamos atrás Calcuta para dirigirnos a la frontera con Bangladesh, a sólo 80 kms de distancia. Gracias en parte al mapa de la Lonely Planet (sólo incluye los alrededores del centro de la ciudad) pero especialmente al sentido de la orientación de Luisa, pudimos salir del caos circulatorio de Calcuta y encontrar la carretera sin ningún tipo de pérdida, máxime teniendo en cuenta que las señalizaciones no existen. A pesar de ello, tardamos tres horas y media en recorrer los 80 kms !!!

En todos los pasos fronterizos terrestres por donde cruzamos hasta ahora, tanto la aduana como la oficina de control de pasaportes están precedidas por una barrera para que sólo puedan acceder a ellas las personas que entran o salen del país. Pues bien, en India y en Bangladesh las cosas funcionan de forma diferente y no existen tales barreras.

Apenas aparcar, nos vimos rodeados por un montón de gente, especialmente del lado de Bangladesh, y si bien esta situación ya la habíamos vivido en Attari, lado indio de la frontera con Pakistán, no deja de llamar la atención el que la aduana de salida o entrada de un país sea un sitio de encuentro para la gente del lugar y claro está que nosotros resultamos la atracción principal allí donde vayamos.

Tras las dos horas de rigor que nos insumen los trámites aduaneros (normalmente es el tiempo que demoramos en todas las fronteras) entramos finalmente a Bangladesh. Mientras buscamos alguna señal que nos indique el camino a Dhaka, sólo se ven camiones aparcados, bicicletas, ciclo-rickshaws, gente por todas partes y un sólo coche, al que decido seguir para que al menos nos vaya abriendo paso.

Salimos indemnes del tráfico de Teherán, una ciudad en donde pareciera ser que el código de circulación está escrito en hebreo antiguo, como nadie lo entiende, no existe. Después de conducir 6.000 kms a través de Pakistán, el único incidente que tuvimos fue enganchar el salpicadero lateral del Toyota con la rueda de un carro tirado por una mula. Por último, sobrevivimos al peligro y la locura de la conducción en India tras 10.000 kms recorridos, y sólo la rueda trasera de una bicicleta (iba a paso de hombre y frené cuando escuché el ruido y Luisa me confirmó que había un indio debajo del coche) aplastada por el Toyota, se interpuso en nuestro camino.

Por increíble que parezca, no habíamos recorrido ni un kilómetro dentro de Bangladesh cuando el coche al que iba siguiendo, quiso esquivar a un camión que esperaba para girar, calculó mal la maniobra y frenó bruscamente. Si bien circulábamos los dos muy despacio, el ir buscando alguna señalización que nos indicase el camino a Dhaka hizo que yo no frenase a tiempo y el golpe fue inevitable. Nosotros no sufrimos ninguna consecuencia, y al coche sólo le quedaron marcadas las defensas del Toyota en el paragolpe. Era el único coche que había a cientos de metros a la redonda !!!

En pocos minutos no menos de 50 personas se juntaron alrededor del coche, y al ver que todos opinaban, hablaban entre ellos, y por las indicaciones me daba cuenta que algunos sostenían que la culpa no había sido mía, opté por subirme al Toyota y dar un poco marcha atrás para ver como reaccionaban. Como nadie se inmutó, retrocedí algo más y me alejé despacio de allí. Era como si el problema no hubiese sido conmigo.  


Sábado 21-02-04  2350 hs  Desde Dhaka
Nuestro objetivo aquí en Dhaka es obtener un nuevo visado para entrar en India desde el norte de Bangladesh. La idea es recorrer Sikkim camino al Nepal, luego bajar hasta Varanasi y de ahí a Calcuta para embarcar el Toyota a Singapur. En caso de que nos denieguen una nueva visa, embarcaríamos directamente desde el puerto de Chittagong, al sur de Bangladesh, para continuar nuestro viaje a través del Extremo Oriente.

Es imposible continuar por tierra, la frontera con Burma (Myanmar) está cerrada y entrar a China con coche es casi tarea imposible. Conseguir un permiso tarda como mínimo tres meses, debe solicitarse a través de una agencia de viajes china, cuesta una fortuna y hay que especificar el día y la hora exacta de llegada al puesto fronterizo debido a que una persona de la agencia estará allí esperando con las matrículas chinas para el coche y el permiso de conducir también chino. Pero no sólo eso, sino que la persona de la agencia también va en el coche como un ocupante más durante todo el tiempo que se esté circulando a través de China...

Salimos el jueves de Calcuta a las diez de la mañana y llegamos a Dhaka a las diez de la noche, en total doce horas. Demoramos tres horas y media en recorrer los 80 kms hasta la frontera, dos horas de trámites en la aduana y cuatro horas y media para cubrir los 280 kms que quedaban hasta Dhaka (para nuestra sorpresa, la carretera está bien asfaltada y nos cruzamos con muy pocos vehículos).

Las dos horas restantes se nos fueron en cruzar el Ganges (aquí llamado Padma) en ferry, aunque en realidad la mitad de ese tiempo se perdió en el atasco que formaron los vehículos de todo tipo que querían desembarcar y aquellos que intentaban ubicarse delante de todos para entrar primeros. Lo raro es que no se cayera ninguno al agua, era de noche y la precariedad del sitio sumado a la imprudencia de los conductores hacían que cualquier cosa fuera posible. Tal vez alguno lo hizo y nadie se enteró... 


Jueves 26-02-04  2300 hs. Aún en Dhaka
Esta tarde por fin nos dieron los visados para India e intentaremos mañana mismo cruzar la frontera norte. Son 500 kms y todo depende de como esté la carretera, aunque contamos a favor con que mañana es viernes, festivo en Bangladesh al ser un país musulmán. Hace una semana que llegamos a Dhaka y dudo que algún turista haya estado tantos días en una ciudad como ésta, en donde los lugares de interés turístico son realmente escasos.

Dhaka cuenta con una población de más de doce millones de habitantes, cifra que va constantemente en aumento al ser el lugar adonde acude la gente pobre del resto del país en busca de alguna oportunidad y en un país como Bangladesh, con alrededor de 140 millones de habitantes, es hablar de muchísima gente. Está considerada la ciudad más contaminada del mundo y no es una exageración, el picor en los ojos es constante, una especie de niebla o bruma flota en el aire y aunque haya sol, el cielo se ve todo gris.

Si bien las calles están asfaltadas, el tráfico especialmente en la parte vieja es un caos debido a los 600.000 ciclo-rickshaws que se calcula circulan por la ciudad. Los mosquitos compiten en número con los habitantes (y estamos en la época seca...) y el olor nauseabundo invade toda la ciudad. Los barrios de Baridhara y Gulshan son el lugar de residencia de una emergente clase media y del personal diplomático de las embajadas. En esta zona el contraste es muy grande, coches últimos modelos se mezclan entre cientos de ciclo-rickshaws, zapatillas de marca que cuestan el equivalente a dos meses de trabajo de la mayoría de la gente, y restaurantes y viviendas con guardias de seguridad en la entrada para ahuyentar a la gran cantidad de gente que hay pidiendo por las calles. Todo esto es Dhaka, pero podría ser perfectamente cualquier ciudad de la India.


Domingo 29-02-04  1815 hs. Desde Gangtok, capital de la provincia de Sikkim, al norte de India.
El viernes dejamos finalmente Dhaka en dirección a la frontera norte con India. Para nuestra sorpresa, la carretera está toda asfaltada y hay un puente que cruza el río Jamuna, los que nos evita tener que cruzarlo en ferry. Las cosas se complican en los últimos 80 kms, es una carretera secundaria, muy estrecha, con indicaciones sólo en Bangla y que atraviesa no menos de 15 pueblos en donde el único medio de transporte es el ciclo-rickshaw, coches literalmente no hay. Cuando estamos por llegar a la frontera a eso de las cinco y media de la tarde, nos detienen en un control militar impidiéndonos continuar. No sabemos si es porque no se puede cruzar en coche por allí o es que directamente el puesto fronterizo de Chilahati ya no existe, lo que está claro es que tenemos que hacer 100 kms hasta Patgram para entrar en India.

Después de conducir más de dos horas por carreteras secundarias, en medio de la noche, atravesando pueblos y aldeas iluminados con velas y con la sensación de estar en el medio de la nada, llegamos finalmente a las ocho y media de la noche a la frontera, media hora después de que haya cerrado. Los militares que aún quedan en el puesto nos sugieren que pasemos la noche en el único hotel del lugar junto a la oficina de inmigración, el hotel Mahoma, un sitio inmundo. Tampoco tenemos muchas alternativas, o retrocedemos hasta Rangpur a dos horas de viaje, dormimos en el Toyota o apelamos a la imaginación y nos alojamos en el "Sheraton Mahoma" de Patgram. Lo único positivo es que a las siete y media de la mañana ya estamos levantados, nunca nada ni nadie lo había conseguido antes.

A la mañana siguiente en la oficina de inmigración, después de apuntar todos nuestros datos en tres sitios diferentes, nos sellan los pasaportes para salir de Bangladesh pero el problema se presenta a la hora del Carnet de Passage, nadie tiene idea para que sirve ni que tienen que hacer con él. Por este paso fronterizo son poquísimos los extranjeros que cruzan, y en coche como nosotros creo que ninguno. Al final, y siguiendo nuestras indicaciones, conseguimos que lo sellen y sólo nos queda para salir de Bangladesh atravesar la barrera, en donde hay más o menos cien personas de a pie bloqueando el paso.

Del lado de la India todo también es un caos. Hay tres personas llenando los formularios de la gente que ingresa al país, no es de extrañar teniendo en cuenta que la tasa de alfabetización en Bangladesh es del 50% de los hombres y 25% de las mujeres (10% en el medio rural, es decir en la mayor parte del país). Un militar se encarga de revisar el coche, y no tiene mejor idea que pedirnos de mala manera el permiso para la filmadora, el teléfono móvil y el ordenador portátil. De peor forma le contesto que no tengo ningún papel y que tampoco los necesito. Nos firman el Carnet de Passage y después de dos horas y media, entramos por fin a la India.


Dhaka, escena
cotidiana

Mezquita en Old Dhaka

Muchísima gente en Dhaka vive en la calle

Mujer bengalí

Cruces de calles en Dhaka

Atasco de ciclorickshaws en Dhaka

La contaminación en Dhaka es increíble

Hay 600.000 ciclorickshaws en Dhaka

Los ferrys son un medio popular de transporte