REINO DE NEPAL
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Llegada:
jueves 4 de marzo de 2004

Salida: domingo 14 de marzo de 2004

DISTANCIA:  desde Madrid hasta Panitanki/Kakarbhitta, frontera entre India (Sikkim) y Nepal: 32.465 kms recorridos en 155 días de viaje.

RECORRIDO en Nepal: Kakarbhitta (paso fronterizo con India en el Este), Janakpur, Kathmandú, Pokhara, Sauraha (Royal Chitwan National Park), Sunauli (paso fronterizo con India en el Sur). Total: 1.186 kms recorridos en los 10 días que permanecimos en el Nepal.


  CRONICAS DESDE NEPAL



Miércoles 10-03-04  1820 hs  Desde Khatmandú
Luego de realizar los trámites aduaneros que nos llevan una hora y media (hasta hoy en ninguna frontera tardamos tan poco tiempo), entramos al Nepal el jueves 4 de marzo. Teniendo en cuenta que nos separan 580 kms de Khatmandú, que no sabemos en que condiciones está la carretera y que ya son alrededor de las tres de la tarde, decidimos pasar la noche en Janakpúr, a 280 kms de distancia de la frontera. No vemos coches por ningún sitio, sólo algunos camiones y autobuses en la carretera y una enorme cantidad de ciclo-rickshaws en todos los pueblos y aldeas por los que pasamos.

La pobreza es abrumadora, se ven familias enteras picando piedras que extraen de los lechos de los ríos secos en esta época del año, niños junto a las chozas correteando entre cerdos y vacas en medio de la suciedad y al no haber electricidad, la gente enciende madera junto a la entrada de las viviendas, por llamarlas de alguna manera. Si a todo esto le sumamos que ya se está haciendo de noche y que el humo generado por el fuego envuelve las aldeas e invade también la carretera, el paisaje en el que nos encontramos es propio de la Edad Media.

Janakpúr es un importante centro de peregrinación hindú y nuestra llegada coincide con el festejo del "Holi", durante tres días el templo permanece abierto las 24 hs para que la gente pueda acercarse a orar o a llevar sus ofrendas. Nos alojamos en el único hotel rescatable del lugar, a escasos 200 metros del templo e inaugurado en el 2003, pero que ya está de pena. La música estridente procedente del templo no dejó de sonar en toda la noche y la presencia de un ser vivo escarbando en la alfombra y en la madera del cajón de mi cama tratando de salir de su encierro, hacen que nos sea imposible conciliar el sueño en toda la noche.

Lo único positivo de todo esto es que a las 6 de la mañana ya estamos listos para desayunar y continuar nuestro viaje hacia Khatmandú. Previamente pasamos por el templo, no sólo para maldecir al cabrón que se encarga de la música, sino también para contemplar durante más de una hora el continuo ir y venir de gente, toda ella muy pobre, que de camino a sus tareas en el campo o en el mercado, hace un alto en el templo para rezar o entregar sus ofrendas.

A las 09:30 hs del viernes 5 comenzamos a recorrer los 300 kms que nos separan de Khatmandú. La vistas son espectaculares, el día soleado nos permite contemplar los verdes valles rodeados de altísimas montañas que predominan en gran parte del recorrido y desde un lugar a unos 2500 mts de altitud, tenemos de frente al Mte Everest. La carretera es bastante complicada, con muchas curvas, largos tramos sin asfaltar y con enormes socavones, pero al menos permite el paso de dos vehículos en la mayor parte del recorrido.

Los controles militares son constantes debido a la actividad de guerrilleros maoístas que actúan en Nepal desde el año 1996. Su presencia es más notoria en las zonas de montaña a través de enfrentamientos con el ejército, aunque están ganando espacio también en las ciudades con llamados constantes a la huelga, precisamente ayer vivimos una aquí en Khatmandú y la paralización de la actividad fue total. Según la información que nos han dado, cuentan con el apoyo del 40% de la población, principalmente campesina, y unas 8000 personas han muerto hasta hoy desde la aparición de este movimiento armado.

Seguramente Bush, Blair y Aznar lo califiquen de terrorista, pero no hay más que ver en las condiciones en que vive la gran mayoría de la gente como para entender que es una reacción lógica ante tanta pobreza, injusticia y corrupción. Seguramente el camino elegido no sea el acertado (hasta los chinos abandonaron el maoísmo y hoy en día cualquier iniciativa que conlleve violencia está condenada de antemano), pero calificar de terrorista a un campesino analfabeto y hundido junto a su familia en la miseria, es no querer ver las causas que originan este tipo de situaciones, por cierto algo muy común en la actualidad.

Entre la dificultad de la carretera, los controles militares, los atascos gigantescos de los últimos 30 kms, y a pesar de haber salido a las nueve y media de la mañana para recorrer los 300 kms que nos faltaban, llegamos a Khatmandú a las nueve de la noche, jamás podremos entrar de día a una ciudad...



Sábado 13-03-04 1950 hs  Desde Chitwan
Hoy sábado 6 de marzo se festeja el "Holi" en Khatmandú, una especie de carnaval en donde la gente no sólo se moja con agua sino que le agregan colorantes dejando toda la ropa manchada. Por esta razón decidimos salir del hotel al atardecer, aunque no evitamos que en los primeros 100 metros nos tiren desde una motocicleta con una pistola de agua. Durbar Square es el centro que aglutina los templos hindúes y el antiguo palacio real, cuando llegamos nos encontramos con varias personas observando una danza ritual en donde gente enmascarada, bajo los efectos del alcohol y las drogas, no dejan nunca de moverse. La plaza está custodiada por soldados con fusiles automáticos parapetados detrás de sacos de arena, parece como si estuviéramos en zona de guerra. Todo ello le da un aire enigmático al lugar, máxime que es de noche y hay muy poca gente por los alrededores.

Al día siguiente recorremos la zona de Thamel, en donde abundan los negocios que ofrecen ropa de montaña y artesanía. Por la tarde volvemos a Durbar Square y allí nos encontramos otra vez a los danzantes, cada vez más colocados y alcoholizados y que no dejan de moverse ni un instante. El lunes, día de huelga general, nos vamos a Patán (30 kms), tal vez el sitio más bonito de Khatmandú. La ciudad cuenta también con un conjunto de templos y palacios, y posee un cierto aire medieval. El miércoles llegamos a Pokhara, un valle situado a 200 kms de Khatmandú con un hermoso lago y desde donde se pueden contemplar los Annapurnas, cadena montañosa perteneciente al Himalaya.

Ayer viernes salimos hacia Chitwan, el parque natural más famoso del Nepal. Es un sitio agreste, el hotel en el que estamos alojados cuenta con cabañas de madera y se encuentra a la entrada del parque. Hacemos un recorrido de 5 horas en jeep para ver los rinocerontes aunque nos quedamos con las ganas de ver a los tigres y leopardos que habitan en el parque. Mañana domingo volveremos a entrar en India para dirigirnos a Varanasi.

Hace más de cinco meses que iniciamos nuestro viaje y ésta es la segunda vez que nos sentimos conmocionados por un hecho no directamente relacionado con el mismo. Anteriormente fue con motivo del terremoto que destruyó la ciudad iraní de Bam causando más de 40.000 muertos un mes después de haber estado nosotros allí, y en esta oportunidad es el salvaje atentado terrorista ocurrido hace dos días en Madrid.

Todas nuestras vivencias de los últimos diecisiete años están en Madrid, allí también tenemos nuestro hogar y a parte de nuestra familia y amigos. Madrid nos dio la posibilidad de criar y ver crecer a nuestro hijo, de desarrollarnos laboralmente y de conocer a muchísima gente que nos hizo sentir siempre como si hubiésemos nacido allí. Por todo ello sentimos una profunda tristeza al ver el jueves las imágenes emitidas a través de la BBC y de la CNN sobre lo que estaba ocurriendo en Madrid, nuestra ciudad.

Claro está que a diferencia del terremoto en Bam esta tragedia no se debe a un fenómeno natural, desde mi punto de vista aquí hay responsables directos e indirectos con nombres y apellidos. Indudablemente los principales culpables y sobre los que debe caer todo el peso de la ley, son aquellos asesinos que tomaron la decisión y ejecutaron semejante atrocidad, llámese ETA o Al Qaeda, y es que ninguna causa por muy justa que fuese puede justificar tal grado de crueldad sobre gente inocente.

Pero creo que aquí también hay una responsabilidad política del gobierno de Aznar. Si el autor de la matanza fue ETA, cosa que dudo muchísimo, está claro que su política basada exclusivamente en el accionar policial y en no dialogar ni tan siquiera con los sectores del nacionalismo vasco opuestos a la violencia no ha servido de mucho. Por el contrario, se habría llegado a un nivel de barbarie jamás conocido en España aunque esto significase el suicidio de ETA por su propio fanatismo demencial y no como resultado de una política de estado.

Pero si fue obra de Al Qaeda, posibilidad cada vez más cierta según los últimos indicios hallados, la responsabilidad política del gobierno español y especialmente de Aznar es evidente. Tomó la decisión de respaldar una guerra ilegal e inmoral en contra de la voluntad mayoritaria de los españoles, nunca se encontraron ni se van a encontrar armas de destrucción masiva según lo dicho por el enviado de Bush a Irak, no hay pruebas del supuesto apoyo de Sadam a grupos terroristas como Al Qaeda, el plan de armamento nuclear que estaba desarrollando Irak fue una mentira que incluyó la falsificación de documentos oficiales, la hoja de ruta para el establecimiento de un Estado Palestino quedó en el olvido y es Sharon quien hace lo que le viene en ganas con el visto bueno de los norteamericanos, y si uno de los objetivos más importantes era conseguir un mundo más seguro sin Sadam, lo sucedido en Madrid y en Turquía, y la situación en Palestina y en el propio Irak demuestran todo lo contrario.



Peregrinación al Templo de Janakpur


Durbar Sqaure, Khatmandú


Muy al fondo puede apreciarse la cima del Monte Everest


Rostro nepalíes


Conseguir madera es tarea de las mujeres


Danzas rituales en Durbar Square, Kathmandú


Khatmandú, parezco un reportero de guerra...


Templo de Janakpur


Niño nepalí