TAILANDIA
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   TAILANDIA I

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  TAILANDIA III


  



Llegada:  jueves13 de mayo de 2004

Ultima salida:  viernes 6 de agosto de 2004


Distancia: desde Madrid hasta Tailandia: 41.318 kms

Recorrido:
Sadao (frontera con Malasia), Hat-Yai, Songkla, Chumphon, Bangkok, Aranya Pradhet (entrada a Camboya), Ubon Ratchathani, Chiang Khon (entrada a Laos), Mae Sai, Chiang Rai, Chiang Mai, Doi Inthanon, Khun Yuam, Mae Hong Son, Pai, Sukhotai, Ko Samui, Trang, Ko Lanta, Krabi, Phuket, Khao Lak, Ranong, Hua Hin, Kanchanaburi, Ayuthaya, Phimai, Nong Khai, Chinag Khan, Lopburi, Bangkok. Total:  11.229 kms en 63 días.


  
   CRONICAS DESDE TAILANDIA




Domingo 16-05-04 1800 hs  Desde Bangkok

El lunes pasado la gente del taller mecánico de Kuala Lumpur (Malasia) nos entregó el Toyota reparado. Por suerte dimos con un taller eficiente y responsable que hizo todo lo que tenía que hacerle al coche. Esto debería ser lo normal, pero hemos estado en los concesionarios oficiales de Toyota en Irán, Pakistán, India y Bangladesh y en todos nos atendieron más que nada por obligación. En Singapur, al no existir el Land Cruiser (o Prado, como se lo conoce en Asia), nos sugirieron que lo reparásemos en Malasia y en éste país directamente no nos quisieron atender por ser un coche "importado"...

El martes al mediodía, después de más de media hora subiendo a una y otra autopista, encontramos finalmente la adecuada para salir de Kuala Lumpur en dirección a Cameron Highlands. El camino es muy bonito y discurre por espectaculares colinas con plantaciones de té. Debido a la altura, el clima es mucho más agradable que el calor húmedo y agobiante de Kuala Lumpur.

Hay un par de cosas del coche que me preocupan, un ruido extraño y unas vibraciones al hacer los cambios de marcha que no son normales. Para quedarme más tranquilo, en lugar de seguir hacia el norte decido hacer 250 kms y regresar a Kuala Lumpur. Parece que nunca vamos a poder abandonar esta ciudad !!!

Pasamos la noche en un hotel cercano al taller para evitar tener que dar vueltas y vueltas por la ciudad para poder llegar. El miércoles antes del mediodía estamos en el taller y después de un breve chequeo, Daniel Low, el dueño de LKC Car Service & Enterprise, nos asegura que el coche funciona perfectamente y que todas mis preocupaciones se deben a que el embrague es nuevo. Pues bien, ahora sí definitivamente abandonamos Kuala Lumpur.

Primera parada a 280 kms para visitar Ipoh, una ciudad pequeña cuyos primeros habitantes fueron chinos que trabajaban en las minas de los alrededores. Lo único llamativo de esta ciudad es el tremendo calor que hace, un horno. De aquí nos vamos a Kuala Kangsar y aunque el calor sigue siendo tremendo, al menos esta ciudad está muy bien y cuenta con la que tal vez es la mezquita más bonita de Malasia, según los malayos.

Seguimos hacia el norte y a través de un largo puente que une la península con la isla de Pulag Penang, llegamos a la capital Georgetown, una ciudad de ambiente totalmente chino. En Batu Ferringhi, al norte de la isla, se haya la zona turística con hoteles, restaurantes y puestos de venta de artesanía local. Es nuestra última noche en Malasia. El jueves por la mañana recorremos la isla y subimos a una colina para visitar un templo budista. El calor es sofocante, aunque la gente del lugar es como si no lo notara.

Dejamos finalmente la isla y a las cinco de la tarde estamos en Bukit Kayu Hitam, frontera con Tailandia. Los trámites los hacemos sin inconvenientes y demoramos bastante debido a la gran cantidad de gente y coches que cruzan por este lugar entre ambos países. En ninguna de las dos aduanas revisan el Toyota, ni siquiera el número de chasis, y yo mismo les indico como tienen que completar y sellar el Carnet de Passage.

Camino de Bangkok pasamos nuestra primera noche en Songkhla a orillas del golfo de Tailandia, ciudad que cuenta con playas muy bonitas y una buena infraestructura hotelera. La mayoría de la población local es musulmana y llama la atención ver a las mujeres todas cubiertas resguardándose del sol bajo los árboles, con un calor abrasador, mientras las playas están vacías de gente. Esto lo vimos también en Malasia, en donde sólo los niños de ambos sexos, los jóvenes varones y algunos hombres adultos se bañaban en el mar al tiempo que las mujeres permanecían lejos del agua y de la arena.

El viernes dormimos en Chumphon, ciudad considerada como la puerta de entrada al sur de Tailandia y carente de atractivos. Después de recorrer 500 kms llegamos ayer sábado finalmente a Bangkok. En estos siete meses y medio que llevamos de viaje, Estambul, Ankara, Tokyo y precisamente Bangkok son las únicas ciudades que ya conocíamos de antes.

El viaje nos está llevando más tiempo de lo previsto, la época de los monzones está al llegar y aún nos quedan por visitar Camboya, Laos y Vietnam. Las carreteras en estos países, especialmente en los dos primeros, son prácticamente inexistentes y viajar allí en plena época de lluvias no es muy recomendable. Por esta razón decidimos recorrer Tailandia al regreso de nuestro viaje a estos tres países, incluyendo también algunos lugares del sur como Ko Samui, Ko Lanta y Phuket que ahora pasamos de largo.

Aún no tenemos decidido el recorrido a seguir, todo depende de si podemos cruzar desde Camboya a Vietnam con el Toyota porque hasta no hace mucho tiempo estaba prohibido entrar por ese cruce fronterizo con coche. Mañana lunes nos acercaremos al consulado de Vietnam y según lo que nos digan, tenemos dos alternativas: si se puede, la ruta sería Camboya, Vietnam, Laos, Tailandia. Si la prohibición aún continúa, iríamos a Camboya regresando a Tailandia, y luego subiríamos hasta Laos para desde ahí entrar a Vietnam y regresar otra vez a Tailandia por la misma ruta que a la ida. Todo depende de los vietnamitas, y de los monzones !!! Siguiente actualización desde Camboya.

 



Wat Prat That, en la cima del Monte Doi Tun

Capullos del gusano de seda

Gusanos de seda alimentandose con hojas de las moreras

Pueblo pesquero



Carretera Songkhla-Chumphon, aldea flotante


Songkhla, mujeres en la playa

 

 

 

 


Miércoles 16-06-04 1930 hs. Desde Chiang Mai

El sábado pasado salimos de Laos a través de Houai Xai cruzando el Mekong en ferry para regresar a Tailandia. Es la tercera vez que entramos a este país, ya que anteriormente lo hicimos desde Malasia y Camboya. En ambas oportunidades se puede decir que estuvimos de paso por Tailandia, nuestra prioridad era ir primero a Camboya y Laos para evitar que las lluvias monzónicas transformaran en intransitables algunas carreteras de estos dos países.

Ahora sí llegó el momento de recorrer Tailandia, desde nuestro punto de vista el país más bonito y completo del sudeste asiático. Tal vez para muchos no sea un país exótico como pueden serlo hoy en día Laos y Camboya (Tailandia lleva muchos años recibiendo turismo), pero la mayoría de gente que viaja a estos dos países lo hace para conocer Luang Prabang y Siem Reap (Angkor), que están muy bien pero que de virgen, inexplorado y misterioso no tienen nada.

Tampoco Tailandia es Singapur, una ciudad en donde todo es casi perfecto pero que no deja de ser sólo eso, una ciudad. Y Malasia no puede competir con Tailandia por una razón, al ser un país musulmán las costumbres locales en muchas ocasiones chocan con las de los turistas occidentales y exceptuando tal vez la zona del Triángulo de Oro en el centro de Kuala Lumpur, la sensación que se percibe en Malasia es la de sentirse observado constantemente.

Hay playas enormes y muy bonitas pero sólo los hombres y los críos de ambos sexos se meten en el mar, mientras las mujeres permanecen a la sombra cubiertas desde la cabeza a los pies. En estas circunstancias, tomar el sol o bañarse en una playa malaya no es lo más indicado. Y fuera de Kuala Lumpur, una mujer sola caminando por la calle no es bien vista, Luisa lo vivió en el norte del país a plena luz del día. Myanmar y Vietnam no los incluyo al no haber podido entrar a estos países con el coche.

En estos cuatro días que llevamos recorriendo el norte de Tailandia, hemos estado en Mae Sai en la frontera norte con Birmania, en Thaton y Chaing Rai hasta llegar aquí a Chiang Mai. Para nosotros lo más bonito de todo son los paisajes montañosos cubiertos de una espesa vegetación. Hasta el más mínimo detalle está explotado para el turismo, todo ello señalizado convenientemente en las carreteras, que a su vez están en perfectas condiciones.

Visitas a las aldeas y a los múltiples templos budistas que hay por todos los sitios se pueden combinar con la práctica del senderismo y el rafting, y la infraestructura para el turismo existente en toda la zona contribuye a que el norte de Tailandia sea uno de los lugares más visitados del país junto a las playas del sur.